La gran revolución tecnológica para mejorar la calidad de vida y la autonomía de las personas con discapacidad es el llamado Internet de las cosas (IoT), que permitirá que hogares y ciudades inteligentes ayuden a las personas de una forma individualizada.
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Esta revolución se basa en conectar todo tipo de dispositivos y que interactúen y se comuniquen entre sí.
Para ello, la tecnología NarrowBand-IoT (NB-IoT), por la que Vodafone apostó hace años, es una de las grandes opciones ya que ofrece una conexión tremendamente eficiente tanto en el consumo de datos como de energía.
La tecnología NB-IoT se puede utilizar en todo tipo de sensores y dispositivos, que gracias a su eficiencia permite que las baterías duren hasta 10 años.
Así, en su stand en el Mobile World Congress de Barcelona la compañía presentó distintos usos de este tipo de conexiones, desde cascos hasta sensores de alarma para detectar vías de agua, humo o movimiento.
Pero sus posibilidades son casi infinitas y permitirán hacer más inteligentes los hogares y los puestos de trabajo, mejorando la calidad de vida de las personas con discapacidad.