Encender una luz sin levantarse, recordar una cita, llamar a un familiar o controlar distintos dispositivos mediante la voz son algunas de las posibilidades que ofrecen estos asistentes para mejorar la autonomía de las personas mayores, facilitarles tareas habituales en el hogar e incrementar su calidad de vida.
Desde seguir una conversación hasta recibir el aviso de un timbre o disfrutar de una película, la tecnología ofrece a las personas con discapacidad auditiva herramientas muy diferentes que pueden facilitar la comunicación, mejorar el acceso a la información y contribuir a una mayor autonomía y calidad de vida.
España contará desde el próximo mes de enero con un nuevo Reglamento de las condiciones básicas de accesibilidad cognitiva que establece cómo deben facilitarse la información, los trámites, los servicios y el uso de la tecnología para que puedan ser comprendidos por las personas con dificultades cognitivas.