Encender una luz sin levantarse, recordar una cita, llamar a un familiar o controlar distintos dispositivos mediante la voz son algunas de las posibilidades que ofrecen estos asistentes para mejorar la autonomía de las personas mayores, facilitarles tareas habituales en el hogar e incrementar su calidad de vida.
Un proyecto liderado por las universidades de Stirling y Plymouth ha convertido la experiencia de personas mayores y profesionales en una guía práctica para ayudar a los desarrolladores a crear productos digitales más sencillos, accesibles y adaptados a las necesidades reales de quienes van a utilizarlos.
Tres de los principales operadores de telecomunicaciones europeos se han unido a Ericsson para facilitar el desarrollo de aplicaciones sobre su red 5G, lo que impulsará la innovación en tecnología y ayudará a la creación de productos y servicios que mejoren la calidad de vida de las personas con discapacidad.