Investigadores de Fraunhofer IPA, el Instituto Fraunhofer de Ingeniería de Fabricación y Automatización, y varios socios están desarrollando PLEXO, un exoesqueleto textil y mioeléctrico que detecta la actividad de los músculos y utiliza motores para ayudar a mover el brazo de personas con lesiones traumáticas del plexo braquial.
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PLEXO es un exoesqueleto que ayuda a mover el brazo tras una lesión del plexo braquial.
El plexo braquial es un grupo de nervios del hombro y el brazo.
El sistema detecta la actividad muscular y activa motores que ayudan al movimiento.
Los investigadores quieren que sea ligero y fácil de usar cada día.
El plexo braquial es la red de nervios que comunica la médula espinal con el hombro, el brazo y la mano. Una lesión grave, por ejemplo tras un accidente de moto, una caída o una lesión deportiva, puede provocar pérdida de fuerza, dolor e incluso parálisis. La movilidad del hombro no siempre se recupera por completo después del tratamiento y la rehabilitación.
PLEXO, todavía en fase de desarrollo, utiliza electrodos sobre la piel para detectar la actividad eléctrica de la musculatura que conserva función. Esas señales activan motores compactos que ayudan al movimiento. Los investigadores también prevén incorporar sensores y elementos vibrotáctiles para indicar la posición del brazo y estudiar la estimulación eléctrica funcional para activar músculos debilitados o paralizados.
Una de las claves del proyecto es que no pretende reproducir todos los movimientos del hombro. Muchas tareas cotidianas utilizan las dos manos, pero mientras una realiza movimientos finos, la otra cumple una función de apoyo o estabilización. Recuperar esa función puede facilitar actividades como cocinar o lavarse y permite reducir el número de componentes necesarios.
Ese enfoque busca un exoesqueleto más ligero, cómodo y sencillo de utilizar. Fraunhofer IPA coordina el desarrollo del sistema, mientras que Fraunhofer ISC trabaja en integrar electrodos, sensores y cableado en un tejido funcional. Las piezas en contacto con el cuerpo se plantean personalizadas mediante impresión 3D y uno de los objetivos es que la propia persona pueda ponerse el sistema y manejarlo de forma intuitiva.
Las personas con lesiones del plexo braquial participan en talleres y en el desarrollo del primer demostrador. El proyecto comenzó en junio de 2026 y tiene una duración prevista de tres años. Al final está prevista una evaluación por parte de Charité Berlin y BG Klinikum Unfallkrankenhaus Berlin antes de avanzar hacia un posible producto sanitario.