Hace 150 años del descubrimiento de La Cueva de Altamira y Google celebra esta efeméride en el doodle de su buscador, cambiando la cabecera de la página para hacer un homenaje a este lugar situado en Santillana del Mar (Cantabria).
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Google dedica su página a la Cueva de Altamira.
La Cueva de Altamira es uno de los lugares con mejores pinturas rupestres del mundo.
Las pinturas rupestres son dibujos realizados hace unos 30.000 años en las paredes de las cuevas.
La tecnología permite a cualquier persona visitar el interior de la cueva a través de Internet.
Además de homenajear a la cueva cambiando su página de inicio para los visitantes desde España y algunos países latinoamericanos, Google acerca el interior de la cueva a todos los interesados a través de la tecnología, gracias a su plataforma Google Arts & Culture.
En la página de Google los usuarios podrán acceder a una exposición digital que muestra una gran cantidad de pinturas de la cueva y ofrece mucha información sobre su creación y su evolución.
De esta forma, personas con discapacidad o mayores con dificultades de movimiento podrán disfrutar de las impresionantes pinturas rupestres de Altamira desde cualquier lugar gracias a la tecnología, utilizando un móvil, una tableta o un ordenador.
El descubrimiento casual de la cueva tuvo lugar en el año 1868 por el asturiano Modesto Cubillas, quien contó a Marcelino Sanz de Sautuola el hallazgo. Éste no le dio especial importancia hasta que en una segunda visita su hija de ocho años descubrió algunas de las pinturas de la cueva que muchos años después fueron reconocidas como la Capilla Sixtina del arte rupestre.
El descrédito inicial hacia el hallazgo de estas pinturas debido a que eran las primeras de este tipo que se descubrían, dio paso a un reconocimiento mundial que lanzó el turismo de la zona hasta tal punto que la cueva ha tenido que cerrarse en diferentes épocas para tratar de frenar el deterioro de las pinturas.
En la actualidad su acceso es muy limitado, ya que sólo se permite la entrada de una visita a la semana, compuesta por cinco personas y con una duración de 37 minutos. El resto de personas que acuden al lugar tienen que conformarse con la visita al museo y a la réplica que se abrieron en 2001.
Esto hace aún más complicado poder visitar la cueva, e incluso para personas con discapacidad o mayores que tienen una movilidad reducida, es difícil también acercarse al museo y a la réplica. Por esta razón, es tan interesante la iniciativa de Google que permite acercar la cueva a todas las personas.