Un ingeniero y diseñador británico se ha unido a una compañía de mobiliario urbano para crear un apasionante proyecto que adapta las calles de las ciudades a las necesidades de las personas con discapacidad y de las personas mayores.
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Se imaginan farolas que adaptan su luminosidad a las necesidades de los peatones, semáforos que duran más o menos en función de la facilidad de movimiento de las personas que estén cruzando, o asientos urbanos que se desbloquean cuando una persona mayor está cerca y quiere descansar.
El proyecto de Ross Atkin Associates y la compañía Marshalls recoge este tipo de soluciones dirigidas a personas con discapacidad y a personas mayores que se activan de una forma muy sencilla. El usuario sólo debería registrarse en la página web y luego su teléfono móvil se iría comunicando de forma autónoma con el mobiliario urbano para irse adaptando a sus necesidades.
Otro ejemplo que propone el proyecto es hacer que el mobiliario urbano como farolas o postes vaya informando a las personas con discapacidad visual sobre el número de la calle exacto en el que están y el edificio o comercio que está ubicado allí.
A pesar de que es complicado que este proyecto pase a una segunda fase de implementación debido, principalmente, al elevado coste que supondría; las ideas que recoge sí que deberían servir para que futuros desarrollos logren que las ciudades sean más amigables para las personas con discapacidad y para las personas mayores.