Hacer que una sesión de cine, una obra de teatro o una exposición en un museo sea accesible repercute en un incremento del 20% en el público que acude, lo que supone un claro incremento en su rentabilidad.
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Así lo aseguró la directora del Centro Español de Subtitulado y Audiodescripción (CESyA), Belén Ruiz, en el Congreso Internacional de Tecnología y Turismo para Todas las Personas que se celebra en Málaga.
Ruiz señaló que, si se compara el público asistente a una función en un determinado día de la semana con el que acude a la misma función en el mismo día pero con ayudas de accesibilidad, se da un incremento medio del 20%.
Por esta razón, subrayó que hacer cultura accesible “es rentable” para las empresas e hizo hincapié en que normalmente cuando una persona con discapacidad acude a un acto cultural no lo hace sólo, sino que va acompañado, lo que repercute en ese aumento del público.