La accesibilidad a través de la tecnología será uno de los cuatro pilares sobre los que se asentarán las ciudades del futuro, con el objetivo de que incluyan a todas las personas, también a las personas con discapacidad y las personas mayores.
La nueva tecnología está llamada a revolucionar la atención de las personas en situación de dependencia, como muchas personas mayores o personas con discapacidad, pero es fundamental que se conviertan en iniciativas innovadoras que sirvan para responder a las necesidades de estas personas.
La Comisión Europea quiere impulsar el desarrollo de tecnología para mejorar el cuidado de la salud de las personas con enfermedades prevalentes, como la diabetes, el ictus o el párkinson, entre otros, muchas de ellas que provocan numerosas situaciones de discapacidad.