Uno de los objetivos para un desarrollo inclusivo de la tecnología es mejorar la autonomía de todas las personas, especialmente de las personas mayores o con discapacidad, redundando en una mejora de su calidad de vida.
Microsoft ha presentado su hoja de ruta para seguir impulsando la accesibilidad de la tecnología para facilitar su uso a personas con discapacidad y evitar que se amplíe la brecha digital que sufren muchas personas.
Desde hace tiempo son múltiples las investigaciones que tratan de facilitar la comunicación de personas con una discapacidad severa provocada por una parálisis a través de la identificación de las señales cerebrales. Una tecnología muy prometedora pero complicada de desarrollar en un entorno real.