Para muchos niños y adultos con trastorno del espectro autista (TEA) moverse por los centros y establecimientos de su ciudad puede ser muy complicado, a pesar de que la tecnología ofrece soluciones muy sencillas y fáciles de aplicar para mejorar su accesibilidad: basta con imprimir y colocar carteles y señalizaciones con pictogramas o en lectura fácil.
Desde principios de esta década opera en el Reino Unido una organización benéfica dedicada a acercar la tecnología a niños y jóvenes con discapacidad o con una enfermedad grave que residen en hospicios infantiles. Se llama LifeLites y en el último año ayudó a más de 10.000 niños.
La tecnología dirigida a personas con discapacidad tiene esta semana una cita muy importante en Madrid, donde Fundación ONCE junto a la Universidad de Jaén organizan la Madrid Accessibility Week (MAW), unas jornadas centradas en la accesibilidad en áreas como las ciudades inteligentes, los videojuegos o la salud.