Este martes se celebra el Día Mundial del Braille, un sistema de lectoescritura que, a pesar de que vivimos en un mundo en el que la tecnología está cada vez más presente, sigue siendo fundamental para millones de personas con discapacidad visual en todo el mundo.
Uno de los principales temores que limita la autonomía de muchas personas, especialmente personas mayores o con discapacidad, es el riesgo a una caída que no permita avisar a los contactos de emergencia. En estos casos, la tecnología es fundamental ya que puede lanzar los avisos de forma automática y evitar que la situación empeore.
Cada vez hay más proyectos de vivienda colaborativa, pero Aflorem es único, ya que está impulsado por personas con discapacidad y está dirigido expresamente a este colectivo y a las personas mayores, con el objetivo de crear un espacio accesible a través de la tecnología y del diseño para facilitar la autonomía de sus ocupantes.