Una de las causas más frecuentes en personas con discapacidad física son lesiones en la médula espinal que cortan la conexión entre el cerebro y distintos músculos del cuerpo. Ahora, un equipo de la universidad estadounidense de Brown está estudiando cómo la tecnología puede ayudar a recuperar esa conexión y, por lo tanto, la movilidad.
El desarrollo sensorial es un proceso vital para los más pequeños y, en el caso de algunos niños con discapacidad, puede ser más complicado, por lo que las ayudas externas que recibe son fundamentales. Estas ayudas tienen distintas formas, desde dispositivos de tecnología hasta juguetes o el entorno en el que viven.
Desde hace tiempo la Fundación Bequal, apoyada por auditores de PwC y de Ilunion, reconoce el compromiso de empresas con las personas con discapacidad, como es el caso de la compañía de renting y gestión de flotas Alphabet cuya tecnología de adaptación de vehículos y su apuesta por la inclusión de todas las personas le han valido el sello Bequal Plus.