Un libro en braille como ‘El Principito’, que no es que sea de una gran extensión, necesita unos 500 metros de papel, lo que dificulta en gran medida su transporte y requiere de un espacio suficiente para poder leerlo.
Son muchas las personas que evitan ir al cine porque no van a poder recibir una buena experiencia audiovisual y les va a ser complicado disfrutar de la película que se está proyectando. Por esta razón es fundamental que cada vez haya más proyectos para llevar la accesibilidad al cine.
La cátedra Indra-Fundación Adecco de investigación sobre tecnologías accesibles lleva tiempo trabajando en un proyecto basado en la realidad aumentada y dirigido a mejorar la movilidad de las personas ciegas.