Los momentos posteriores a una catástrofe, como puede ser un terremoto, son muy complicados y la tecnología puede servir de gran ayuda para tratar a los damnificados y para lograr recuperar la normalidad lo más rápidamente posible.
La tecnología permite que soportes más tradicionales puedan ser accesibles de una forma sencilla a personas con distintos tipos de discapacidad o personas mayores que han visto deterioradas algunas de sus capacidades como puede ser la vista.