Una de las grandes demandas de las personas con discapacidad visual es una tecnología de guiado, similar al GPS, pero que funcione en el interior para lograr una movilidad plena tanto en el exterior como dentro de edificios.
Hace justo un año la UE ratificaba el Tratado de Marrakech para compartir los libros digitales accesibles entre los 30 millones de personas con discapacidad visual que hay en Europa, y la ONCE ha dado ya el paso al presentar la puesta a disposición de sus cerca de 64.000 obras digitales para las personas ciegas de todo el mundo gracias a la aplicación de la tecnología.
Los libros electrónicos han permitido que muchas personas mayores y personas con discapacidad que han perdido parte de la visión, puedan seguir disfrutando de la lectura gracias a la tecnología, con ayudas como el aumento del tamaño de la letra o un mayor contraste.