Las personas con discapacidad sufren un desempleo más elevado que el resto de la población con una cifra que alcanza el 44,7% en el caso de las personas con discapacidad intelectual, por lo que es fundamental mejorar su inserción laboral para lograr reducir este nivel de desempleo.
La tecnología está cambiando todos los aspectos de la sociedad, incluida la forma que tienen los niños y profesores de educar y aprender, con el objetivo de que despertar el interés de los alumnos y prepararlos mejor para el futuro.
Cuando uno piensa en los obstáculos que una persona con discapacidad tiene que afrontar para acceder a la tecnología, suele centrarse en el caso de discapacidades sensoriales, como la vista o el oído. Sin embargo, son las personas con discapacidad cognitiva los que tienen mayores problemas para utilizar los dispositivos tecnológicos.