Coincidiendo con la celebración del Día Mundial de la Audición, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado un informe en el que advierte de que en 2050 una cuarta parte de la población mundial tendrá una discapacidad auditiva, y subraya la importancia de la tecnología en la identificación y el tratamiento de la pérdida de audición.
El mundo vive una carrera de vacunación para tratar de volver a la mayor brevedad posible a la normalidad. Esta campaña supone un reto para las administraciones y la tecnología es un aliado fundamental para evitar que se ‘olviden’ colectivos vulnerables como personas con discapacidad auditiva o enfermos crónicos.
Durante esta pandemia el uso de programas de videollamada se ha multiplicado por la necesidad de estudiar y trabajar a distancia, lo que ha supuesto obstáculos adicionales para muchas personas con discapacidad y mayores ante la falta de accesibilidad que en muchos casos tiene esta tecnología.