El desarrollo sensorial es un proceso vital para los más pequeños y, en el caso de algunos niños con discapacidad, puede ser más complicado, por lo que las ayudas externas que recibe son fundamentales. Estas ayudas tienen distintas formas, desde dispositivos de tecnología hasta juguetes o el entorno en el que viven.
A pesar de contar con menos medios, muchas veces las empresas más pequeñas tienen una mayor capacidad de adaptar su tecnología a las necesidades de las personas con discapacidad. La razón es sencilla, la accesibilidad no es cuestión de dinero sino de intención.
Save the Children y el Cermi se han unido para luchar contra el acoso que sufren muchos niños con discapacidad y qué mejor forma de hacerlo que a través de un cuento accesible para todas las personas y disponible en Internet, para que esté al alcance de todos a través de la tecnología.