La tecnología es un gran aliado de las personas con discapacidad de formas muy diversas, que van desde mejorar la accesibilidad de productos y servicios, hasta mejorar el cuidado y la atención de personas que necesiten asistencia.
Muchos hemos crecido con las historias que contaban los libros de El Barco de Vapor, cuentos que han marcado la infancia de distintas generaciones y que ahora quieren llegar también a aquellos niños que tienen mayores dificultades de comprensión.
La tecnología ha permitido la puesta en marcha de un programa de investigación sobre la fertilidad de hombres y mujeres con síndrome de Down, con el objetivo de poder ofrecer a estas personas soluciones personalizadas para incrementar las posibilidades de tener hijos.